Sigo teniendo miedo de la rutina
Sigo siendo el esclavo de mi ilusión
Lucho a brazo partido y se me amotina
El sentimiento que vive en mi corazón
He gozado siempre de gran paciencia
Toros toreé que nadie quiso torear
He abogado siempre por la obediencia
Y nunca nadie se atrevió a contestar
Pero llegan los días de mi inquietud
Me pueden las ganas, las ganas de ti
No sé si es un lujo o una virtud
Que hagas que desee que estés junto a mí
Las horas me paso buscando tus pistas
Para estar al acecho del minuto demás
Que viva de sobra en tu agenda de artista
Que me haga dejar esta agonía atrás
¿Sabes? no miento, si te digo “da igual”
Porque es un precio que hay que asumir
Pues después de la espera, siempre, al final
Traes contigo la alegría de vivir
Eres perfecta, en todos los sentidos
Cosas encuentro que me hacen dudar
En cualquier caso el error ha sido
De mi estúpida alma, el escudo bajar
Cada vez que te escondes detrás de la copa
Surge de tu boca la frase sin permiso
Que se clava en mi pecho a través de la ropa
De modo certero, breve y conciso
Ayer entre vinos volví a descubrir
La faceta tuya que olvidar he intentado
(Sin lograrlo con éxito, he de decir)
Que tú, como todos, tienes pasado
Y confieso que nunca he sido capaz
De admitir que yo también tengo de eso
Pero es el bofetón en toda la faz
De saber aceptar que de los celos soy preso
Según me las cuentas, veo tus aventuras
En mi mente proyectadas sin ninguna piedad
Y la rabia me invade, y pierdo la cordura
Y deseo engañarte con mi soledad
El duro me hago, y salgo como puedo
Tu mirada es indicio de que te arrepientes
De eso que has dicho y te noto el miedo
Y rabia en la forma en que aprietas tus dientes
Te lo hago más fácil fingiendo ser flojo
El anís es muy fuerte hasta para mí
Me aplasto en la silla y miro de reojo
Nos entra la urgencia de irnos de allí
Nos vamos y vamos a perder la cabeza
Historias de miedo nos da por contar
Acabamos charlando y bebiendo cerveza
Y vuelvo a enamorarme de tu mirar
Y vuelvo de nuevo a esperarte callado
Y vuelvo de nuevo a soñarte feliz
Y vuelvo de nuevo a sentirme agraciado
Que seas en mi imperio la emperatriz
.
Sigo siendo el esclavo de mi ilusión
Lucho a brazo partido y se me amotina
El sentimiento que vive en mi corazón
He gozado siempre de gran paciencia
Toros toreé que nadie quiso torear
He abogado siempre por la obediencia
Y nunca nadie se atrevió a contestar
Pero llegan los días de mi inquietud
Me pueden las ganas, las ganas de ti
No sé si es un lujo o una virtud
Que hagas que desee que estés junto a mí
Las horas me paso buscando tus pistas
Para estar al acecho del minuto demás
Que viva de sobra en tu agenda de artista
Que me haga dejar esta agonía atrás
¿Sabes? no miento, si te digo “da igual”
Porque es un precio que hay que asumir
Pues después de la espera, siempre, al final
Traes contigo la alegría de vivir
Eres perfecta, en todos los sentidos
Cosas encuentro que me hacen dudar
En cualquier caso el error ha sido
De mi estúpida alma, el escudo bajar
Cada vez que te escondes detrás de la copa
Surge de tu boca la frase sin permiso
Que se clava en mi pecho a través de la ropa
De modo certero, breve y conciso
Ayer entre vinos volví a descubrir
La faceta tuya que olvidar he intentado
(Sin lograrlo con éxito, he de decir)
Que tú, como todos, tienes pasado
Y confieso que nunca he sido capaz
De admitir que yo también tengo de eso
Pero es el bofetón en toda la faz
De saber aceptar que de los celos soy preso
Según me las cuentas, veo tus aventuras
En mi mente proyectadas sin ninguna piedad
Y la rabia me invade, y pierdo la cordura
Y deseo engañarte con mi soledad
El duro me hago, y salgo como puedo
Tu mirada es indicio de que te arrepientes
De eso que has dicho y te noto el miedo
Y rabia en la forma en que aprietas tus dientes
Te lo hago más fácil fingiendo ser flojo
El anís es muy fuerte hasta para mí
Me aplasto en la silla y miro de reojo
Nos entra la urgencia de irnos de allí
Nos vamos y vamos a perder la cabeza
Historias de miedo nos da por contar
Acabamos charlando y bebiendo cerveza
Y vuelvo a enamorarme de tu mirar
Y vuelvo de nuevo a esperarte callado
Y vuelvo de nuevo a soñarte feliz
Y vuelvo de nuevo a sentirme agraciado
Que seas en mi imperio la emperatriz
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