Soy el hombre-aeropuerto, hombre-maleta
Ropa elegante a la par que discreta
Estudiante de techos, experto en baldosas
Musarañas, Inopias y alguna otra cosa
Hombre-ventana, hombre-paseo
Cartelito que veo, cartelito que leo
Licenciado en aromas, perfumes de marca
Analizo todo lo que mis sentidos abarcan
Hombre nervioso, hombre parado
Corriendo a todos sitios, durmiéndome sentado
Escrutando rincones, atisbando caminos
Contando en el techo las viguetas de pino
Hombre pensante, hombre-recuerdo
Me niego a estar loco, me niego a ser cuerdo
Rememoro las noches entre plato y plato
Haciendo mil planes me paso los ratos
Hombre-bostezo, hombre aburrido
Me leo los libros hasta repetidos
Repaso a la gente, recuento personas
¿Cuántos madrileños van a Barcelona?
¿Cuántas horas quedan para ver a mi novia?
¿Cuánto tarda un tren de Madrid a Segovia?
¿Me saldrá más barato ir en coche a Salamanca?
El baño de la Renfe, ¿Por qué siempre se atranca?
Hombre-pregunta, hombre curioso
El ocio de mi tiempo convierto en provechoso
Pateo las ciudades, en busca de alimento
El caso es mantener el espíritu contento
Hombre hotelero, hombre de cama
Que duerme en soledad sin consuelo de su dama
Canales políglotas, minibares de chiste
El tapón del whiskito a abrirse se resiste
Hombre caminante, españolito errante
Mirando embobado los cristales de delante
Coleccionando postales, descubriendo baretos
A algunos camareros les presento mis respetos
Hombre alcoholizado, hombre sin complejos
Me tomo unas cañitas a la salud de mis viejos
Picoteo mis tapitas, me doy mis vueltecitas
Bienaventurado el sitio donde comida repita
Hombre seguro, hombre decidido
Las cosas hay que hacerlas tal y como es debido
Cojo mis ganitas, así como mis huevos
Dispuesto a hacer por ella cosas que no debo
Hombre con gracia, hombre afortunado
Mi insistencia da el fruto de caminar a su lado
En nuestro pecho se forja la pequeña locura
De que cada noche sea una nueva aventura
Hombre de vuelta, hombre solitario
Con el amanecer vuelvo a la cruz de mi calvario
De esperas sin fin, de bares de rutina
De comer tapas frías porque cierran la cocina
Hombre ilusionado, hombre sonriente
Por la calle camino riendo entre dientes
Las cosas que siento en nuestro día a día
Susurrando al oído sin pensar se las diría
Hombre de mil caras, de un solo corazón
Hombre sin cerebro, hombre sin razón
Viviendo de ilusiones, muriendo de pecados
Hombre de mi hembra, hombre enamorado.
Ropa elegante a la par que discreta
Estudiante de techos, experto en baldosas
Musarañas, Inopias y alguna otra cosa
Hombre-ventana, hombre-paseo
Cartelito que veo, cartelito que leo
Licenciado en aromas, perfumes de marca
Analizo todo lo que mis sentidos abarcan
Hombre nervioso, hombre parado
Corriendo a todos sitios, durmiéndome sentado
Escrutando rincones, atisbando caminos
Contando en el techo las viguetas de pino
Hombre pensante, hombre-recuerdo
Me niego a estar loco, me niego a ser cuerdo
Rememoro las noches entre plato y plato
Haciendo mil planes me paso los ratos
Hombre-bostezo, hombre aburrido
Me leo los libros hasta repetidos
Repaso a la gente, recuento personas
¿Cuántos madrileños van a Barcelona?
¿Cuántas horas quedan para ver a mi novia?
¿Cuánto tarda un tren de Madrid a Segovia?
¿Me saldrá más barato ir en coche a Salamanca?
El baño de la Renfe, ¿Por qué siempre se atranca?
Hombre-pregunta, hombre curioso
El ocio de mi tiempo convierto en provechoso
Pateo las ciudades, en busca de alimento
El caso es mantener el espíritu contento
Hombre hotelero, hombre de cama
Que duerme en soledad sin consuelo de su dama
Canales políglotas, minibares de chiste
El tapón del whiskito a abrirse se resiste
Hombre caminante, españolito errante
Mirando embobado los cristales de delante
Coleccionando postales, descubriendo baretos
A algunos camareros les presento mis respetos
Hombre alcoholizado, hombre sin complejos
Me tomo unas cañitas a la salud de mis viejos
Picoteo mis tapitas, me doy mis vueltecitas
Bienaventurado el sitio donde comida repita
Hombre seguro, hombre decidido
Las cosas hay que hacerlas tal y como es debido
Cojo mis ganitas, así como mis huevos
Dispuesto a hacer por ella cosas que no debo
Hombre con gracia, hombre afortunado
Mi insistencia da el fruto de caminar a su lado
En nuestro pecho se forja la pequeña locura
De que cada noche sea una nueva aventura
Hombre de vuelta, hombre solitario
Con el amanecer vuelvo a la cruz de mi calvario
De esperas sin fin, de bares de rutina
De comer tapas frías porque cierran la cocina
Hombre ilusionado, hombre sonriente
Por la calle camino riendo entre dientes
Las cosas que siento en nuestro día a día
Susurrando al oído sin pensar se las diría
Hombre de mil caras, de un solo corazón
Hombre sin cerebro, hombre sin razón
Viviendo de ilusiones, muriendo de pecados
Hombre de mi hembra, hombre enamorado.
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