Sábado fulminante
Cae cual estrepitoso rayo
Sin vergüenza ninguna
Levantándome de la cama
A horas intempestivas
Insatisfecho por la mediocridad
De esta inclemente semana
Que está lejos de acabar
Porque tu curro te reclama
Y mientras se hace el café
Suspiras y piensas
Que ojalá este día
Se pase rápido y presto
Como una guillotina
Pero sabes de sobra
Que la agonía será lenta
Y en el transcurso de las horas
Te vas dando cuenta
De lo sólo que estás
De lo triste que es el otoño
De la falta que te hacen
Esas caricias, esos besos
Su olor, su compañía
Y hoy no estará
Porque hoy no toca
Entretanto, la desvergüenza
Conocida española
Se abre paso entre los matojos
De la vaguería incipiente
Y mientras los que tienen dar el callo
Te dejan tirado
Cual acabada colilla
Tú, que no eres novillero aún
Toreas reses iracundas
De media tonelada
Que sin consideración
Te embisten con saña
El problema de este país
Llenito de extranjeros
No es la crisis, ni el sueldo
Es el maldito español caradura
Que señala con el dedo
Al que tiene más cerca
Para no asumir un error
Que aunque propio, humanos somos
Y en vez de subsanarlo
Te tiran su mierda
Te abandonan a tu suerte
Y se refugian en los fallos
De sus imperfectos compañeros
Pero hay suertes y suertes
Y la suerte de hoy
Es que esté yo aquí
Porque yo puedo con todo
No ha nacido la situación
Que me haga perder los papeles
Y lo que para ellos es catástrofe
Para mí es aperitivo
Oportunidad visible
De demostrar lo que valgo
Así que ante el bravo toro
El titular se queja y despotrica
Del ganadero, del presidente,
Del aficionado, del capataz
Se cruza de brazos en la grada
Mientras, la marabunta truena
Vomitando abucheos
Solicitando cabezas
El presidente huye
El ganadero apaga su móvil
El capataz no se encuentra
El populacho arde
Y sin comerlo, ni beberlo
Un espontáneo salta al ruedo
Maldito novillero aficionado
Sal de ahí, insensato
Tu fin está cerca
Y no sólo no se va
Sino que hace faena impecable
Una tras otra
Van cayendo las reses
El público clama
El presidente agacha las orejas
Y esconde el rabo
Entre las piernas
Pero no sirve de nada
Porque el pueblo es el pueblo
Y todo lo que tiene de exigente
Lo tiene de satisfecho
Cuando las cosas bien se hacen
Por eso este novillero
Hoy es héroe nacional
Ando afilando la espada
Porque no será mi única corrida
Así se hace el nuevo mundo
Así nacen los héroes
Así nos quitan el trabajo
Por eso, he decidido
Tirarme al ruedo
Y así me llamen
Buitre, oportunista
Carroñero, hiena
Y demás retales
De su traje de envidias
Plagado de lentejuelas
De insultos e impotencia
Y mientras ellos se retuercen
Yo gozo de merecido descanso
Y ojos autoritarios
Fijan su mirada con interés
En mi estupenda persona
¿Y sabéis por qué?
PORQUE YO NO SOY MEDIOCRE
Que tengáis un genial fin de semana.


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