Desquiciando los resquicios.
La cuenta no está saldada, no puedes irte.
Mis ganas sí alcanzan a rebatirte.
Lo sé, aunque lo ocultes, y me lo callo
No destaparé la caja de los rayos.
Mirada inquisitiva, culebrea en mi espalda
Respuesta lasciva, mi mano en tu falda.
Escalera de copas, peldaños de hielo
Sin resaca ninguna, pues aún brilla el cielo.
Sabes que lo sé, sé que lo sabes
Poco nos falta para quemar las naves.
Te proteges bien, los detalles cuidas
Pero te has olvidado de los niños suicidas.
Sabes bien por diabla, ya que vieja aún no eres
Te has dejado llevar por ingenuos placeres
Me pesa más de lo debido, tu temible pasado
De no haberlo admitido, seguiría enfadado.
Lo sabes y juegas con esa ironía
Consciente del daño de tu rebeldía.
Pero ni tú eres tonta, ni yo soy sencillo
Mi cara de póker dice: “no te pillo”.
Pero algo sí sé, y más voy sabiendo
Poco a poco consigo que te vayas abriendo.
Me aventuro a recordar nuestro idílico génesis
Antes de ser tu novio, antes de ser tu némesis.
Cansada de tanto niñato vacío
Disfrazado de bueno, entre todo el gentío
Te atrapó el insolente de rara sonrisa
Gesto amanerado, en mangas de camisa
Te puso en escenario que bien conocías
Lidiando las reses de todos los días
Jugabas con la edad cual si aún fueras niña
Entre perros y lobos, y aves de rapiña.
Nunca te tragaste tantísima inocencia
No podías dar crédito a mis reverencias
Tuviste que volver, para verlo de nuevo
“Si queda alguno así, sin duda me lo llevo”
¡Ostias, si quedaba…! “Aquí lo tienes, dama
Cuidado con dejarte llevar a la cama
La inocencia anda escasa y se paga bien cara
No me metas en casa, si ves cosas raras…”
No te fiaste, cabrona, y sigues sin fiarte
Pero yo he conseguido de la inocencia un arte
“¡Voto a bríos! ¡Quien a bien tenga en esto
Meterse de lleno, fallecerá presto!”
“Maldito rebelde, ¿de dónde coño sales?”
Preguntabas en tu mente buscando retales
De rastros sospechosos, de falsedad indicios
Cual invasora romana contra el débil fenicio.
Va para dos años, hace que te rendiste
Picaste el anzuelo del toro que embiste
Te dejo que mantengas en alto la vara
Pero sabes que lo sé, lo veo en tu cara.
Sé que yo he sido el más grato error
Que se vino a tu vida, causando terror
Sé que jamás en tus planes estuve
Por movedizas arenas sin saberlo anduve.
Y… ¿sabes? Tengo que confesarte
Disfruto del momento de recordarte
Tipa dura, experta, suprema, intocable
Sobria, sensual, infinita y deseable.
Hablo de mis estacazos, de mis flaquezas
Pero hoy me toca levantar la cabeza
Y decirte, mi niña, tú que nunca fracasas
¿Cómo consiguió traspasar tu coraza
Ese chico tan joven de apariencia inocente
El más equivocado de entre toda la gente
Ese que nunca te conquistaría
Por falta de medios, y de picardía?
La respuesta jodida, la respuesta acertada
La incógnita perdida, la verdad desconsolada
No te revelaré, para rabiarte el tormento
Quizás así puedas recobrar el aliento.
Sólo hay dos opciones, te dejo escoger
O yo fui inocente, o tienes que aprender
Puede ser el destino, que nos tenga reservado
Un futuro gestado en un precioso pasado
Crecido en la inocencia de nuestro primer día
Quizás no supiera entender la ironía
O quizás yo no fuera tan inocente
Quizás supe revolver el interior de tu mente...
Hasta el día que nos toque llegar a la cumbre
Mejor será que vivas con la incertidumbre.
Dixit.
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3 comentarios:
Sé que "fracasas" no es consonante con "coraza", pero me venía al pelo. Además, hace tiempo que descuido la métrica. Prometo que un día dejaré el soniquete y volveré a contar sílabas.
Esperad.
Cancelo mi promesa. ¿Qué puedo saber yo? Dios dispondrá.
Perdón, si es que se me lee.
Quedas perdonado.
Además Solet:
Los mejopres escritos no se basan en la perfección de la métrica, sino en los sentimientos que revelan.
Y en ellos no hay quien te gane
Que ritmo tiene y como arrea...
Saludos.
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