¿Los sientes?
Temblores en los cuerpos de la gente
Que inerte
Se queda todo aquel que de esta suerte
Se entera
Pues no hay abriles ya en la primavera
Lejana
Que ya es noviembre y no se tienen ganas
Amigo
De cambiar un bañador por un abrigo
Y sigo
Del frío y lluvia ser mudo testigo
¡Qué azote
El ver cómo se tapan los escotes!
-Rebote-
Por no poder mirar sin que se note
Los surcos que marcan el canalillo
No en vano
Quizás fue lo mejor de este verano
Insano...
.
¿Y aquí es que nunca nadie está contento?
Te cuento
Madrid en pleno agosto es un infierno
Invierno
Deseas, hasta que te llega octubre
Que cubre
De escarcha las mañanas urbanitas
Y gritas
"¡Maldito sea este invierno tenebroso!"
Airoso
Y quien camina a tu lado se sonríe
Y piensa
"¿Sabrá el del mal humor, y el habla intensa
Nariz roja y mente densa
Que si de alguna estación está hasta el moño
No habrá de ser invierno, que es otoño?"
.
El caso es que, de alguna otra manera
-Si obviamos aún la climatología-
Quizás se olviden antes las quimeras
Al fuego de una buena compañía
.
.
.
Sit tibi terra levis
.



6 comentarios:
Mi constante desorientación me ha impedido venir tanto como debiera. Sigo vivo, y os sigo desde las sombras. Un abrazo.
Ya es el segundo blog con el que me cruzo en donde hablan del cambio de las estaciones.
Y mientras ustedes se quejan del cambio, yo, desde mi país sin estaciones, les tengo envida porque pasando de estación se pueden cerrar etapas. ¿Qué temporadas se pueden cerrar en un país donde el clima todo el año es igual?
Un abrazo y muy interesante escrito.
Nunca estamos contentos, la verdad.
Me quedo con el invierno y su recogimiento... con una salvedad, también se podrían lucir escotes en invierno... sería una sana costumbre... prometo mirar con elegancia .... un abrazo amigo.
Me recuerda a Daniel Higiénico, tiene un tema (20.000 lenguas en un viaje submarino) con un ritmo similar.
Muy bueno.
Los escotes se están despidiendo.
Una pena terrible...
Saludos.
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