Sobre el piano, pulsátil armonía
Tatuada, de corcheas, melodía
Me sugiere una sonrisa en pentagrama
Por suspiros que me arranca alguna dama
.
Sobre el lecho, una sábana vacía
Testigo de estas noches, -de estos días-
Que duerme en sus océanos de seda
La quietud, de la paz en la arboleda
.
En la mesa, un billete de aeroplano
Tres colores, la bandera de destino
Negro luto, recia sangre y Sol divino
Y una foto que acaricio con la mano
.
En la mente, una docena de recuerdos
Que me nutren de alegría, si decaigo
E iluminan mi camino, si me pierdo
En las garras del profundo desarraigo
.
Me los llevo cincelados, con cariño
En la masa que conforma mi experiencia
Con detalles que componen mi existencia
Y alimentan este espíritu de n.i.ñ.o.
.
Es el único equipaje que me llevo
Y no habré de facturarlo, pero pesa
Como el lastre que supone la promesa
De ser hora de mi turno, en el relevo
Tatuada, de corcheas, melodía
Me sugiere una sonrisa en pentagrama
Por suspiros que me arranca alguna dama
.
Sobre el lecho, una sábana vacía
Testigo de estas noches, -de estos días-
Que duerme en sus océanos de seda
La quietud, de la paz en la arboleda
.
En la mesa, un billete de aeroplano
Tres colores, la bandera de destino
Negro luto, recia sangre y Sol divino
Y una foto que acaricio con la mano
.
En la mente, una docena de recuerdos
Que me nutren de alegría, si decaigo
E iluminan mi camino, si me pierdo
En las garras del profundo desarraigo
.
Me los llevo cincelados, con cariño
En la masa que conforma mi experiencia
Con detalles que componen mi existencia
Y alimentan este espíritu de n.i.ñ.o.
.
Es el único equipaje que me llevo
Y no habré de facturarlo, pero pesa
Como el lastre que supone la promesa
De ser hora de mi turno, en el relevo
.
Y me voy, puesno tengo alternativa
Con las suelas de mis plantas arrastrando
Condenado a fantasía fugitiva
Sin saber nada de cómos, ni de cuándos.
.
Atrás dejo de nostalgia, toneladas
La familia, un par de amigos, mi mujer
Que no esposa, ni zagales, ni anteayer
Olvidadas de mis pasos las zancadas
.
Volveré por la morriña, a este lugar
Y aunque allá donde yo voy, bien estaré
Y lugar para vivir, siempre tendré
Sólo aquí llamarlo quiero dulce hogar.
.
.
.
Ubi bene, ibi patria
.
Y me voy, pues
Con las suelas de mis plantas arrastrando
Condenado a fantasía fugitiva
Sin saber nada de cómos, ni de cuándos.
.
Atrás dejo de nostalgia, toneladas
La familia, un par de amigos, mi mujer
Que no esposa, ni zagales, ni anteayer
Olvidadas de mis pasos las zancadas
.
Volveré por la morriña, a este lugar
Y aunque allá donde yo voy, bien estaré
Y lugar para vivir, siempre tendré
Sólo aquí llamarlo quiero dulce hogar.
.
.
.
Ubi bene, ibi patria
.


4 comentarios:
Tener hogar es tan importante, y tú te quedas con lo mejor de él.
Besos.
NO te vayas muy lejos, esos recuerdos te harán siempre regresar.. un abrazo...
Vayas donde vayas espero que todo te salga bien.
Ánimo.
Saludos.
Gracias familia. A Alemania nada menos. ¡Y con oferta de trabajo!
Suerte que el blog es apátrida, que no el bloguero.
Un abrazo
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